Los primeros capítulos de la obra
El narrador recuerda que, cuando tenía 6 años, le gustaba dibujar. Pero la incomprensión de los adultos sobre sus dibujos, le llevó a buscar otro oficio y aprendió a pilotar aviones.Vivió solo, sin nadie con quien hablar verdaderamente, hasta que un día se le averió el motor en pleno desierto del Sahara. Mientras intentaba reparar su avión allí, a mil millas de toda tierra habitada, tras pasar su primera noche en el desierto, le despertó una vocecita que tan sólo decía:
- Por favor........!dibújame un cordero!
Fue así cómo se conocieron.
El principito acosaba a preguntas al piloto pero éste nunca parecía oír las suyas. Poco a poco, sólo por palabras pronunciadas al azar, el piloto empezó a conocer la historia del principito.
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