Desde que inauguramos la biblioteca del CEO en el nuevo edificio, en abril de 2011, siempre hemos demandado como propuesta de mejora, alguna solución para ampliar el espacio físico en favor de los usuarios.
No se ha obtenido ninguna respuesta en todos estos años, así
que, este curso nos planteamos, ser nosotros mismos los agentes del cambio y
reflexionar sobre cómo podíamos ampliar el espacio que necesitábamos.
Favorecer la accesibilidad debía ser el primer paso para
convertir la biblioteca en un verdadero entorno de aprendizaje. En la
biblioteca el acceso a los fondos debe ser sencillo y rápido. Por tanto,
comenzar por la propia organización del espacio y de sus recursos, la única
opción era reorganizar los fondos existentes para poder prescindir de
mobiliario y ampliar así el espacio de utilización en actividades de animación
y formación. Para conseguirlo lo primero que planteamos fue prescindir de una parte de las mesas y sillas que teníamos y trasladarlas al pasillo. En segundo lugar, hacer un expurgo ya
que, una biblioteca en donde los nuevos materiales comparten espacio con los
libros desfasados o deteriorados es difícil de consultar y además, limita mucho el
espacio.
El expurgo nos ha permitido apartar, momentánea o
definitivamente, materiales de la colección de la biblioteca para adaptarla a
las necesidades reales de los usuarios, ahorrar tiempo en la localización de
las búsquedas bibliográficas y, además, obtener nuevos espacios pues hemos podido quitar 2 estanterías centrales.
El material expurgado se ha dado de baja en el catálogo de ABIES, otros materiales podrán ser utilizados en las aulas para leer o buscar información y continuarán catalogados en ABIES. Un ejemplo de éstos últimos son los diccionarios y enciclopedias utilizables, están ubicados en un armario en la entrada de la biblioteca donde seguirán estando a disposición de los usuarios.
De los fondos dados
de baja en ABIES, una parte han sido reciclados y otra parte fueron indultados para que, tanto los alumnos como
el profesorado, pudiesen darles una segunda oportunidad si así lo deseaban.
Las mesas y sillas
que hemos trasladado al pasillo pueden ser utilizadas por el alumnado durante
los recreos para estudiar o leer. En caso de ser necesario, también se podrán
usar para actividades de formación como un "espacio ampliado" de la propia
biblioteca.
De esta forma hemos
conseguido:
- ·
Un
ambiente más atractivo y acogedor en la entrada, con más amplitud y luz.
- ·
Un
espacio multifuncional abierto para la narración oral, para actividades de
animación lectora, debates o juegos de formación con grupos más numerosos.
- ·
Este mismo espacio se puede convertir en un rincón de lectura tranquila utilizando
cojines o puf.
- ·
Acceso
más fácil a los fondos de información (estantería central) y a los libros y cuentos de los más pequeños ya que, ahora no hay obstáculos para poder acercarse y acceder a lo que buscamos.
Esperamos que este cambio favorezca el uso de la biblioteca y el acercamiento de todos los usuarios a la lectura.

